Producción y Control de Calidad

Todos los esfuerzos de la compañía se centran en llevar al mercado los productos más seguros, confiables y respetuosos con el medio ambiente. Tras exhaustivos y continuos controles durante su fabricación, el producto final es un ejemplo perfecto de calidad.

La producción comienza en Vetlanda donde están los bosques de Álamo Temblón de producción propia. La madera llega en troncos de 3,1 metros a la fábrica donde se pelan y cortan en trozos de 60 cms, que se laminan con el grosor del palito y esa lámina se pica con la forma de los palitos. Durante este proceso, la madera ha sido humedecida para mantener la flexibilidad. Los palitos se secan y pulen y se hace la criba de los defectuosos. Los que pasan el control de calidad son enviados con los skillets a Tidaholm para el acabado, envasado y envío.

La fábrica de Tidaholm posee la tecnología más avanzada de la industria del fósforo a nivel mundial. Todo el proceso está automatizado pero durante el mismo, todo el personal de la fábrica hace diferentes controles de calidad, limpieza, temperatura, niveles y recogida de muestras que se llevan al laboratorio para hacer los test de caída, encendido y rascado, EN1783:1997 SAF.

grafico

La cabeza del fósforo: su composición se hace en una zona separada y con fuertes medidas de seguridad, sin usar componentes tóxicos como el azufre o los metales pesados.

Formación del fósforo: los palitos se insertan en una tabla rotatoria de forma alineada donde se les da un baño de parafina y se les inserta la cabeza de encendido.

 Skillets y envasado: el rascador es de Chambón y está impreso directamente en los skillets, lo que aumenta la seguridad en el encendido. Se rellenan las cajas de forma automática con el número exacto de fósforos, se retractilan en packs, se colocan en bandejas y tras los test de caída que garantizan la seguridad en el transporte, se envían al cliente.

Los procesos de producción de los encendedores Cricket (Assen, Holanda) y los controles que pasan son también símbolos de calidad y seguridad. Se realizan hasta 60 pruebas comparándolos con otros encendedores del mercado, como test de caída a una altura de 2,50 metros para comprobar que no se rompe ninguna pieza de los encendedores.

quality-safety-1

También se hacen test de temperatura, en los que se exponen los encendedores a más de 65o C para confirmar su resistencia al exceso de calor. Gracias a la prueba de control de la altura de la llama, se verifica que ésta se mantiene fija y no fluctúa. Por todos estos controles que garantizan su fiabilidad, seguridad y eficacia frente a otros encendedores, unos 200 millones de personas utilizan un Cricket cada día.

Temperatura

Altura de la llama

Test de caída

Proceso de producción de los encendedores Cricket